Javier del Campo
es profesor de Lengua. Imparte sus
clases tanto en los cursos de E.S.O.
como en los de Bachillerato, y no se
muestra especialmente asustado por
el empobrecimiento del idioma
juvenil. «Creo que simplemente usan
un registro diferente y que tienden
a la economía», afirma Del Campo,
aunque reconoce que los alumnos «a
veces tienen dificultades para
escribir correctamente, por ejemplo
en los exámenes, cuando se les
escapa alguna abreviación del
móvil».
Como profesor de E.S.O. y
Bachillerato, Javier del Campo es
testigo de la evolución que sufren
los alumnos con el paso del tiempo:
«Los más pequeños tienen menos
vocabulario y más dificultades a la
hora de expresarse, mientras que los
de Bachillerato hablan con más
propiedad». Asegura, además, que los
chicos saben adaptar su jerga al
oyente y que no hablan igual con sus
padres o en clase que con sus
amigos, «aunque alguna palabreja se
les escapa a veces».
Sin embargo, este profesor matiza
que se hace demasiado hincapié en el
castellano escrito de los más
jóvenes y, por otro lado, se deja un
poco de lado la expresión oral.
«Deberían dedicarse más horas
lectivas a cultivar la oratoria,
fomentar las exposiciones orales,
obligarles a hablar en público, a
que estructuren mejor sus
discursos...», insiste Javier del
Campo desde la experiencia de su
trabajo junto a los chicos.
Nota del editor de Hablar en Público Portal:
la negrita es mía.